martes, 5 de abril de 2011

Flamenca chic

La semana cultural vuelve a nuestras vidas (y a las vuestras, porque como la anterior dará mucho que hablar). Este año promete ser la más catastrófica de sus 14 ediciones (por cierto, intenté que cambiasen y pusiesen el 14 en lugar del XIV que nadie sabe interpretar en Camerún, pero volví a toparme con el muro de "siempre se ha hecho así"). Pero esa es otra historia.

Este año se nos ocurrió la brillante idea de convocar un concurso para el diseño del cartel de la Semana y no me preguntéis por qué el ganador fue éste:

Cartel ganador del concurso

No quedó ahí la cosa, pues después nos vimos en el aprieto de tener que utilizar dicho diseño para las camisetas. Por más vueltas que le dimos no encontramos la manera de convertir la bailaora en una atractiva imagen para el merchandising. Fue entonces caundo entró en escena un tal Elías Santos. Buscando inspiración en internet encontramos un dibujo suyo que nos gustó y le escribimos para pedirle los derechos de la imagen. Ya estaba vendida, pero se ofreció a diseñarnos una flamenca para nosotros en un tiempo récord, salvándonos así la vida.


Mantenemos el topicazo (que parece que aquí gusta), pero con estilo. Gracias Elías, te debemos una.

domingo, 3 de abril de 2011

Tutti Frutti

Otra ventaja de vivir en Camerún es la cantidad de fruta diferente y exótica que podemos comprar en los mercados, pagando eso sí algo más que los cameruneses, porque aunque estemos integrados, salta a la vista que somos blancos, lo que conlleva una tasa implícita.

Papayas. ¡Qué arbol más raro!
Autor del blog retratado junto a un racimo de plátano macho
En España es casi imposible ver árboles frutales en la ciudad, pero aquí es todo lo contrario, la mayoría de los árboles dan sus frutos. Paseando por la calle puedes encontrar mangos, aguacates, papayos, plátanos, guayabos o ciruelos. Y si buscas algo más puedes encontrar incluso cocoteros y piñas. De esta forma siempre tienes fruta fresca en la mesa y además aprendes a reconocer los árboles tropicales.

Mango, en el parking de nuestro edificio
Piña, deliciosa aunque el experimento de navidad no funcionó
Aguacate en su punto
La mayoría de estas frutas están presentes todo el año y son pocas las excepciones que son de estación. En esos casos, es fácil adivinar cuándo es el momento de cada una de estas frutas, ya que la ciudad se inunda de ellas en los árboles y en los mercados. Ahora, al final de la estación seca, el mango va a ser la fruta de moda. Justo al lado de nuestra terraza hay un mango rebosante de frutos casi maduros, que sin embargo no podemos coger, nos lo impide una frontera necesaria: la mosquitera. Tendremos que esperar a que caigan al jardín y disputárnoslos con los guardianes o comprarlos a nuestra frutera habitual. 

Mangos desde la terraza (con la mosquitera de por medio)
Eligiendo la piña en nuestra frutera favorita
También empiezan los ciruelos a dar su fruta: la ciruela, prunne, que es muy diferente a la que conocemos, y a llenarse las aceras de puestos de mamans asándolas acompañadas de plátano macho (plantain). Aunque es difícil acostumbrarse a su sabor, es una de las muchas delicias de las calles de Yaundé.

Como última curiosidad, hay otros árboles por la ciudad con frutos que desafían la ley de la gravedad. Uno de ellos es el del fruto del pan (que frito está buenísimo) y otro el árbol de las sandías colgantes (que en realidad son una especie de calabaza). 

Fruto del pan