viernes, 30 de diciembre de 2011

Diciembre en imágenes

Diciembre ha sido un mes muy intenso del que tenemos mucho que contar (y lo haremos pronto, no os impacientéis). Hemos tenido una visita muy especial, nos hemos despedido de Kribi y sus deliciosas gambas y de Ebodjé y sus invisibles tortugas, hemos realizado un viaje increíble con nuestros amigos hasta el fin del mundo y hemos reído y llorado en mil y una fiestas (sorpresa y no) de despedida. 

Aquí tenéis un resumen muy general en imágenes para que vayáis abriendo boca...

Jaime y Raquel en Yaundé.
Los 4 magníficos en las playas de Kribi.
La patrulla X de nuevo en acción (Ebodjé).
En esta furgo llegamos hasta el Parque Nacional de la Lobeke (en la frontera entre Camerún, República Centroafricana y Congo Brazzaville... el fin del mundo).
Los 9 aventureros con nuestros guías en medio de la selva.
Con la familia en la frontera entre Camerún y el Congo.
¿Cómo nos dejaron cenar así de sucios en este restaurante de Bertua?
Gran estreno de la obra teatral l'Ottimista, dirigida por Vanessa, en el Centro Cultural Italiano.
Fiesta sorpresa de despedida chez "Migue"
con regalos, mucha cerveza...
y mucho amor!!
Barbacoa chez nous, a nadie le importó que ya no hubiese muebles...
ni que cantásemos tan mal en el karaoke.
Merecido domingo de piscina
y exposición de Rostand... ¡culturetas hasta el final!
Vuelta a los muebles de cartón de los inicios cameruneses.
Triste despedida oficial de los compañeros de la Embajada.
Bailando un pasodoble en la Residencia del Embajador ¡Olé!
Echaremos de menos los modelitos de Christine, la costurera,
y los cuadros de Gaspar Gomán
y las cervezas de los lunes con Anuski y el resto de la cuadrilla
y la biblioteca y el club de lectura
y el pescadito del Bunker
y la Beaufort Light
y un infinito etcétera
os echaremos muchísimo de menos a todos... menos a Lili

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Noviembre en imágenes

Nos hemos pasado más de la mitad del mes viajando, así que obligatoriamente este noviembre en imágenes tenía que ser un resumen del gran viaje que hemos realizado desde el Extremo Norte hasta el Oeste, pasando por el Norte y el Adamawa.

Acabamos de volver y ya estamos haciendo otra vez la maleta, pues esta noche llegan otros dos valientes (grandes seguidores del blog) a conocer Camerún, así que no tenemos mucho tiempo para dedicarle a este post. De momento os dejamos un anticipo del viaje con las "fotos del día" (malas autofotos que nos hacíamos en algún momento divertido de la jornada).

Día 1: en las literas del tren Yaundé-Ngaunderé
Día 2: en una barbería del mercado de Marua
Día 3: en el río Logone -frontera entre Camerún y Chad-
Día 4: Parque Nacional de Waza
Día 5: Tourou -frontera de Camerún con Nigeria-
Día 6: en las montañas de Mokolo
Día 7: en los montes Mandara
Día 8: con el carnicero del mercado de Mora
Día 9: atardecer en Rumsiki
Día 10: Vanessa en Nigeria y Coque en Camerún
Día 11: video musical en Rumsiki
Día 12: autobús Guider-Garua
Día 13: misíón católica en Ngaunderé -hacía muchos días que no teníamos baño con espejo-
Día 14: tras diez horas en autobús por el polvoriento camino a Banyo
Día 15: circunnavegando el lago de Pets-Pon-Noun
Día 16: reencuentro y relax

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Monte Eloumden

No podemos presumir de haber ascendido el pico más alto de África Central: el Monte Camerún, pero sí de haber coronado la montaña más alta de Yaundé: el Monte Eloumden en Mendong. Suele ser nuestra primera visión cada día al abrir la ventana, pues está justo enfrente de casa, detrás de la mezquita, y ha sido protagonista de muchas fotos del blog.

a la izquierda el monte Eloumden

Por ello nos apuntamos sin dudarlo a la excursión que el sábado organizó Meri con sus amigos del barrio. Desde Bastos fuimos con Ana y Tamajón y allí nos encontramos con Paula y Helene (dos voluntarias en el Colegio Jesús-María). Aunque el día amenazaba lluvia, emprendimos el ascenso.

los árboles son tan altos que se salen de la foto
el guía y Tamajón siempre en cabeza
Ana, la peregrina, y compañía

Tras una hora de subida continua, atravesando al principio campos de maiz, mandioca y judías y el bosque tropical más adelante, llegamos a la cumbre. Desde allí se veía una magnífica vista de Yaundé (sin duda, la mejor). Disfrutamos de la panorámica y de un pequeño pic-nic para coger fuerzas y volvimos a la ciudad.

Todo el equipo montañero
Yaundé a nuestros pies

Esto nos ha servido como entrenamiento para lo que nos espera las próximas semanas. El sábado salimos para el norte de Camerún sin hoja de ruta ni billete de vuelta. Probablemente durante el viaje no podamos escribir ninguna entrada, pero prometemos hacer muchas fotos y tomar notas para a la vuelta poder contároslo con todo lujo de detalles.

viernes, 4 de noviembre de 2011

La Patrulla X

Patrulla X: Miguel, Coque, Iván, Ana, Clara, Santi y Vanessa

No somos ni superhéroes ni policías, pero no dudamos un segundo cuando de patrullar se trata, sobretodo si la misión que nos encomiendan es en la playa de Ebodjé (al sur de Kribi, pasado el puerto de aguas profundas que los chinos están construyendo).


El julio pasado Vanessa hizo una primera incursión en este pueblo con los aventureros Dani y Diana, pero no era la época adecuada y no pudieron cumplir el cometido, así que hemos tenido que realizar un segundo viaje, acompañados de todo el equipo, para explorar bien el terreno y comprobar que realmente las tortugas marinas eligen esta playa para desovar.

Ebodjé, un pueblo precioso con unos lugareños muy amables
con el museo de las tortugas
y con unas playas alucinantes

Somos una patrulla muy poco profesional, pues nos plantamos allí sin el principal instrumento de trabajo: la linterna, aún sabiendo que el patrullaje lo debíamos realizar por la noche (después de un fantástico día en unas playas increíbles). Con el guía (Jacques) recorrimos durante horas las playas, inspeccionando la arena, en busca de tortugas poniendo huevos. Alumbrábamos con los móviles como podíamos, pero obviamente no encontramos ninguna.

La Patrulla X cogiendo fuerzas para la misión noctuna
La Patrulla X descansando de la misión "tortuga"

La linterna además de ser imprescindible para la misión, era muy necesaria para todas las cosas prácticas, pues la casa donde dormíamos no tenía luz (pero sí unas buenas camas con mosquitera), así que entre tinieblas nos desenvolvimos, no sin pocos trastazos y sustos, alguno incluso se imaginó a un hombre con machete raptando a Ana.


En diciembre volveremos y esta vez preparados como la auténtica Patrulla X: con linterna y nevera (llena de cervezas frías a la ida y repleta de gambas y pescado fresco a la vuelta). Poco a poco perfeccionamos nuestras aventuras.

Las únicas tortugas que vimos fueron las del museo
pero nos lo pasamos genial

comimos de maravilla
¡¡y encima era temporada de mangos!!