jueves, 19 de enero de 2012

Viaje al Extremo Norte: hacia el Chad

Día 4. Martes 15 de noviembre: POUSS – LAGO de MAGA


Hoy es día de mercado en Pouss. Son las 6:30 y estamos en Djamare Express, empresa de autobuses que cubre la zona, esperando a que salga el nuestro. Las furgonetas se van llenando en orden (escriben tu nombre en una lista y después los van leyendo para que subas ordenadamente. Algo inaúdito. ¡Qué diferente es esta región!). Nosotros no llevamos nada para vender en el mercado, sólo ganas de salir de la ciudad y empezar a descubrir el medio rural y de ver el lago de Maga.

Esperando el bus al amanecer
Dentro del autobús no cabe ni una hormiga

Tras tres horas por pista llegamos a Pouss, en un viaje divertido con las mujeres Mbororo y sus hijos. Nada más llegar nos encontramos con un enorme mercado en plena frontera con el Chad. Vemos de todo: pescado seco, arroz, verduras e incluso saltamontes. Es fantástico pasear pasando casi desapercibidos, sin agobios, escuchando sólo algún que otro "Nassara" (blanco en el idioma mayoritario del norte, el Foufoulde). Están tan ocupados con sus negocios que ni reparan en los dos blanquitos. Vanessa se compra un fular para combatir el sol y el calor reinantes (y eso que estamos en los meses de "invierno).

El mercado: un ir y venir de personas y mercancías

Tras la vista al mercado, nos ponemos en modo búsqueda de las Casa Musgum (o casas obús). De camino encontramos de todo menos las casas: niños que se sorprenden al vernos, otros que nos acompañan y, de repente, el río Logone (frontera natural con el Chad). Hoy, día de mercado, hay muchísimas piraguas que cargadas de mercancías remontan el río hasta Kousseri o descienden hasta Yagua

Cada uno se protege del sol y del polvo a su manera. Coque con la gorra
y Vanessa con el pañuelo recién comprado
Río Logone: frontera natural entre Camerún y el Chad

Después de observar el siempre interesante ambiente fronterizo, cogemos una moto que nos lleva a ver las famosas Casas Obús. Visitamos una reconstrucción realizada por la cooperación holandesa, pues originales quedan muy pocas. Nos explican que es debido a la dificultad de su construcción, ya que están hechas con barro, paja y excrementos de vaca. Esta mezcla es muy frágil y tras la época de lluvias, cada año, tenían que reconstruirlas por completo, trabajo que les llevaba dos meses, así que la población ha optado por cambiar de tipo de casa.

Las Casas Obús de una familia (un marido y varias mujeres)
Son construcciones de más de 6 metros
 

El motorista que nos lleva a ver las casas es muy simpático -como casi todo el mundo por aquí- y nos da un bonito paseo de vuelta al mercado. Allí comemos una carne riquísima y una coca-cola fresca y nos aseguramos de que aún hay buses para volver a Marua. Hasta las 18h continuarán saliendo, así que tenemos todavías unas horas para ir a pasear por la orilla del lago de Maga. Es un lugar increíble, aunque sea artificial, que además ha ayudado a la zona a crear campos de arroz, tener agua en la época seca y poder comer pescado fresco durante todo el año. 

Todos los habitantes de los pueblos del lago acuden al mercado de Pouss

Sentados a la sombra, descansando y disfrutando de la paz del lago, nos llevamos un susto de muerte cuando una serpiente interrumpe nuestra discusión sobre la siguiente etapa del viaje. ¡A veces se nos olvida que estamos en África!


Antes de coger el autobús de vuelta, hablamos con unos pescadores que viven al otro lado del lago y nos confirman que allí hay muchos hipopótamos, que a ellos les fastidian la pesca, pero a los turistas les encanta ir a verlos. 

Pescador en el lago de Maga

En el viaje de vuelta anochece y encima tenemos que parar, pues la mayoría de los pasajeros son musulmanes y tienen que rezar. Así que hacemos una parada técnica de rezo en Bogo.

No hay muchos medios de transporte, así que las camionetas van hasta arriba

Al llegar a Marua, llenos de polvo y sedientos, nos vemos con Juan en un barecillo y cenamos un pollo de verdad (grande y a buen precio, no como los pollitos de Yaundé), mientras organizamos el viaje de mañana a Waza. En teoría podemos alquilar un coche por 10.000 F CFA gracias a la ayuda de Bouba (compañero de Juan en la Escuela Normal Superior). Llamadas aquí y allá y al final nos dejan el coche por 20.000 F CFA y lo tendremos al día siguiente a las 7:00 de la mañana. ¿A las 7 de la mañana, seguro??

4 comentarios:

  1. Yo sé cómo sigue, yo sé como sigue...;) enhorabuena otra vez, chicos! Qué ganas de ir al norte!! besos, Clara

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    1. De momento disfrutad mucho de Kribi y cuando pase la época seca id al norte!! muchos besos

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  2. Os estáis haciendo de rogar... ¡¡no más to be continued!!

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    1. Paciencia, paciencia... que hay muchas historias que contar y tenemos que ir racionándolas...

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