lunes, 27 de febrero de 2012

Viaje al Extremo Norte: mercados y mercadillos

Domingo 20 de noviembre de 2011: Mora - Koza- Mokolo

20N: día de elecciones en España, aún no se han cerrado los colegios electorales. Estamos perdidos por las montañas y nos acabamos de dar cuenta, gracias al cuaderno, que hoy es un día importante en España. Para nosotros también ha sido un día muy importante, un día más de este estupendo viaje. 

Desayuno en la plaza. Integrándonos en Mora

Hoy nos hemos levantado en Mora, después de una noche polvorienta, como no podría ser de otra manera en esta ciudad. Es domingo y es día de mercado. El itinerario de este viaje lo vamos trazando según los días de mercado, pues esos días los pueblos están mucho más animados. Según dice la guía éste es uno de los mercados más espectaculares de África Central, pues hasta a él se acercan mercaderes de Nigeria y del Chad, además de todos los comerciantes cameruneses de las montañas.


Desayunamos una tortilla con los paisanos y nos adentramos en el mercado. Lo recorremos de arriba abajo varias veces, perdiéndonos y encontrándonos una y otra vez, buscando artículos raros, frutas extrañas, pero sobre todo, sombra. Es grande, variado y colorido, con todas sus secciones ordenadas: las verduras, las ovejas, el pescado seco, las bicicletas, la tecnología y...

el mijo
las tinajas de barro
las alfombras
los arrachides
el ndolé
las especias
las cebollas
el piment
y los omnipresentes plásticos

A mediodía, después de charlar un rato con Yero, un amigo que hicimos ayer, cogemos la moto rumbo a Koza, donde nos esperaba otro mercado. Más pequeño pero también variado y colorido. Si bien, a estos mercados les falta la gracia del bil-bil, tan frecuente en los mercados de montaña. Pero bueno, la carne de Koza está muy buena y la Coca-Cola muy fresca. ¿¡Qué más se puede pedir!?

Al mercado de Koza acuden los habitantes de todos los pueblos de alrededor
a comprar patatas
ropa
o camisetas de fútbol
Un poco antes del atardecer, cogemos otra moto que nos ha trae a Mokolo, pasando por la preciosa y empinada colina de Koza, que bien merece dos visitas. Aquí estamos como en casa, pues conocemos las calles y los bares. Recuperamos la mochila que le habíamos dejado a la chica del hotel y nos venimos a la competencia para comparar (por si en algún momento nos animamos a escribir una guía). Aquí estamos ahora, en el bar del Campamento Flamboyant (habitaciones con ventilador, mosquitera y agua corriente y caliente por 7000 FCFA), bebiendo una cerveza muy fría (a 800 FCFA), escuchando el Himno de la Alegría con unos señores del lugar y preparando la próxima etapa: Rhumsiki.


3 comentarios:

  1. Ay! qué recuerdos, el piment... La pasta con piment, jajaja. Me ha encantado el detalle del vídeo, es genial!

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  2. Muy bueno el video jajaja,la verdad que unos despues de ese video habias pasado por primo de Camaron por lo menos.

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  3. Jajaja, me ha encantado el vídeo!!! sois geniales. Os debo una llamada un día de estos.
    Un abrazo y gracias porque con vuestras historias recuerdo mi pequeña experiencia por alli y las ganas que tengo de volver!!

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