miércoles, 26 de mayo de 2010

III Semana Cultural Española en Dschang

Si pensábamos que una semana era suficiente, el lunes pasado comenzamos otra aventura en Dschang, ciudad de la región del oeste a unas cuatro horas de Yaundé. La Universidad y la Embajada organizaron la tercera edición de la Semana Cultural Española y allí que nos fuimos Vanessa, Alberto del Campo (profesor de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla y bético) y yo, como acompañante y fotógrafo.


La primera tarde fue la inaguración de la Semana con discursos, himnos y ¡qué himnos!: el de Camerún (con su letra actual) y el de España (con la letra de antaño). Menuda sorpresa que nos llevamos al escuchar por primera vez en nuestra vida el himno franquista completo y  cantado por cameruneses (a dos voces). A continuación, tuvieron lugar las proyecciones de Mataharis y Los Lunes al Sol y sus consiguientes debates, en los que participamos animadamente.


El día fuerte de la Semana fue el martes. Comenzamos con el seminario de Alberto, con mucha más participación y entusiasmo que en Yaundé. Escuchar hablar de Curro Romero o de la sevillana que los béticos le han creado a Emaná en Camerún no tiene precio. 


Los alumnos de Dschang no podían ser menos creativos que los de Yaoundé, y ellos también prepararon una tarde-noche folklórica. Canciones como "Caballo de la sabana...", poemas propios, todo tipo de bailes, un desfile de miss y mister y la nueva edición del concurso "Los Sabios" con su mítico "Aplauso para el conocimiento".  Todo lo que vimos no se puede describir fácilmente, si alguien quiere detalles que lo diga y le explicaremos con fotos y vídeos lo que vivimos esa noche. En una palabra, impresionante. 


El miércoles, como clausura de la Semana, fue el día dedicado a la literatura hispanocamerunesa. Así, los autores de El carro de los dioses y Equinoccio se acercaron a Dschang para presentar sus libros y entregar los premios del concurso de prosa y poesía en español. Como fin de fiesta, proyectamos Iberia de Saura.


La Semana Cultural en Dschang es una adaptación del programa de Yaundé, pero con una involucración mayor de la Universidad y de los alumnos. La verdad es que para algunos  de los estudiantes (de filología española) éramos los primeros nativos españoles con los que podían charlar, así que nos trataron como a estrellas de rock, haciéndose fotos con nosotros y pidiéndonos autógrafos. ¡Toda una experiencia! 

El alto con traje africano es el jefe del Departamento de Lenguas Extranjeras Aplicadas 
(doctor en filología alemana y animista)

  Ya nada nos sorprende...

martes, 25 de mayo de 2010

Final de la XIII Semana Cultural

La Semana ha continuado a trancas y barrancas. Nuestros invitados españoles llegaron a Yaundé el jueves bien entrada la madrugada y a las 9 de la mañana del viernes ya estaban  unos listos para impartir una masterclass a músicos cameruneses y otro para dar un seminario de cuatro horas a estudiantes universitarios. ¡Unos auténticos monstruos!
Fran, Álex y Adrián compartieron una mañana con balafones, flautas pigmeas, tan tans, sanzas, guitarras y bajos y descubrieron que en Camerún también se baila a ritmo de bulería.


Alberto, mientras tanto, explicó a los alumnos de la Universidad de Yaoundé I en qué los españoles nos diferenciamos del resto de europeos, a pesar de los tiempos globalizados que corren. Hablando de toros, fútbol y trovadores de las Alpujarras mostró además las diferencias entre los propios españoles.
El mismo viernes, el trío de Fran Molina Jazz-Flamenco dio un concierto, con gran éxito entre los diplomáticos (que se lo digan a los embajadores de Francia y EEUU) y el resto de asistentes al CCF. Si el concierto fue estupendo, no menos fue la despedida con las improvisaciones con los músicos cameruneses con los que habían compartido la mañana. Aunque estuvieron apenas dos días en Yaundé, la huella que han dejado es grande y profunda.


Lo del sábado fue cansadísimo pero a la vez muy divertido. Juegos populares, partido de fútbol, karaoke, scrabble y fin de fiesta con el concurso "Saber y Ganar" (Jordi Hurtado no aceptó nuestra invitación para venir a presentarlo, pero hay que reconocer que Gonzalo no lo hizo nada mal). Muchos alumnos de español de institutos, de la universidad y de la escuela normal superior acudieron al jardín de la embajada a disfrutar de la jornada deportiva y cultural.


La intensidad de las actividades fue aumentando y si el partido de fútbol fue interesante, no se quedó atrás el karaoke con Juanes, Mocedades o el Canto del Loco. Otra gran momento del día fue la entrega de premios con la actuación de la estrella del karaoke, con su camisa negra.


Y para finalizar la Semana tuvimos la "tarde española" con todo tipo de actuaciones de los alumnos de español. Desde obras de teatro (se atrevieron con la Fedra de Unamuno), hasta "clavelitos" cantados por una Tuna que nada tiene que envidiar a la salamantina.


Pero sin duda, lo mejor fue la canción de los hijos pequeños de Same y Billé, que tiene muchas posibilidad de convertirse en el himno oficial del Centro Cultural Español. Del resto de las actuaciones cabe destacar la aparición de un imitador de Antonio Banderas en la película Desperado.


La semana terminó con la entrega de premios de los concursos de pintura y literatura y la proyección de Mataharis de Icíar Bollaín. 
Muchos actos, mucha participación, mucho entusiasmo y mucha alegría.

¡Os esperamos en la XIV Semana Cultural!

jueves, 13 de mayo de 2010

Continúa la XIII Semana Cultural. ¡Ya es Jueves!

Tras tres días de actividades, hoy ha sido un día de calma. No por el programa previsto sino por culpa de la maldita nube de polvo volcánico. Hoy estaban programadas las primeras actividades de Fran Molina y del profesor Alberto del Campo pero el cierre de los aeropuertos de Sevilla y Casablanca el martes nos ha hecho cambiar de planes. Así que hemos aprovechado para realizar el ensayo general del karaoke del sábado, nueva actividad de este año y que creemos que será una de las más aplaudidas.

Ayer hubo otras dos actividades, una mesa redonda sobre la situación del español en Camerún en la Universidad de Yaoundé I, en la que participaron: Sosthène Onomo, jefe del departamento de español, Andrés Mah, profesor de literatura española contemporánea y Gonzalo Vega, Director del Centro Cultural Español de Yaundé. Un animado debate sobre la importancia y crecimiento del español en este país bilingüe.

También proyectamos dos películas: Los Lunes al Sol e Iberia en el Centro Cultural Francés, con una buena aceptación por parte del público e incluso aplausos tras la aparición y el taconeo de Sara Baras. Nosotros, a la salida, lo que aplaudimos fue el taconazo de Forlán.

¡La colonia española no se pierde una actividad!

martes, 11 de mayo de 2010

XIII Semana Cultural Española: ¿Sobreviviremos?

Llevamos dos días de semana cultural y no sé si aguantaremos hasta el séptimo. Todo sale bien y todo sale mal. Como todo en Camerún. Es un estrés constante porque parece que nada va a funcionar, pero al final todo ça marche. La inauguración estuvo muy bien, presentamos dos libros El carro de los dioses y Equinoccio, dos antologías, una de prosa y otra de poesía, escritas por autores cameruneses en español y publicadas por una editorial española (Puentepalo, con el apoyo de Casa África). Esta es una de las cosas más que me ha sorprendido, pues tienen 250 lenguas y eligen el español para escribir. Os recomiendo descubrir esta incipiente literatura "hispanocamerunesa"

En la universidad

La conferencia de Isabel sobre "La mujer española en el siglo XXI" fue muy aplaudida por su forma y su fondo, como nos dijo Hortensia - una camerunesa, que este verano irá a Madrid a estudiar con una beca de verano de la AECID, y cuya gran ilusión es poder descubrir la Alcarria, después de haberse leído Viaje a la Alcarria en el club de lectura (la casa de Auñón ya está reservada para ella)-. Una mujer camerunesa que se va ella sola un mes a España y deja aquí a su marido y a sus hijos. Algo bastante común en la mujer española del siglo XXI, pero muy difícil de encontrar en la sociedad camerunesa.


Dene siempre sabe elegir sus temas. El año pasado analizó la figura de Buñuel y este año nos ha descubierto a otro aragonés: Javier Tomeo. Tan bien nos ha presentado la vida y obra de este escritor que hemos salido todos deseando leer más cuentos suyos. Para mí, después de llevar toda la mañana luchando contra la nube de humo que iba cerrando todos los aeropuertos de los que tenían que salir nuestros invitados, primero Sevilla y después Casablanca, ha sido el único momento feliz y de relax del día. Creo que voy a ir a ver al sorciere (brujo) a ver si tiene algún remedio para echar al humo negro de nuestra vida  y que no lo deje salir de Lost.

Telemadrid: Madrileños por el Mundo

Tras el esquinazo que dimos a Españoles en el Mundo, al final saldremos en un programa de televisión. Aunque Vanessa y yo no somos las estrellas del programa, vamos a aparecer próximamente en Madrileños por el mundo

Coque tendrá su aparición en el colegio Jesús-María de Simbock, lugar al que fueron para que Yudith les contará su vida en Camerún, les enseñara la escuela y visitaran su barrio. Tuve la suerte de acompañarles durante todo el día y para ambas partes fue una gran experiencia. Vamos a ver cómo sale Coque en el programa (hablará de fútbol, como siempre).

Aprovechando que Isabel también es madrileña y que fueron al Centro Cultural Español, Vanessa saldrá hablando de fútbol también. Algo raro, pero que demuestra el interés que está mostrando últimamente por el próximo mundial. También aparecerá en el Bunker cenando un pescadito y mostrando por fin las imágenes del bar de moda. En el programa se escuchará además cómo se debe pronunciar correctamente el nombre del blog.

Todo esto a partir del 30 de mayo en las pantallas de Telemadrid. Han grabado dos programas en Camerún, nosotros apareceremos en el de las ciudades. Un saludo para Carla y Raúl.

lunes, 3 de mayo de 2010

....y un poquito perejil!

Tras varias semanas más o menos tranquilas, ha empezado el momento crucial del año para el Centro Cultural Español (CCE). Hasta finales de junio se concentra la mayoría de las actividades del centro y entre ellas la semana cultural, su decimotercera edición.

Para empezar la semana, el gato malo. Tras cinco días sin comer decidimos llevarle al veterinario de la antigua embajadora. Ya fue raro cómo lo conocimos (en un taxi por casualidad) pero más extraño fue conocer la clínica. Aunque se encuentra en Bastos (barrio de las embajadas y por lo tanto, un poco pijo) el local no es más que cuatro paredes sin puerta ni techo. El edificio donde tenía antes la clínica lo han vendido y le han echado, así que se ha instalado en ese cuchitril y se ha quedado tan ancho. Eso sí, pasó consulta como un auténtico profesional y nos dio las medicinas adecuadas para que Micho se recuperase. También el precio es razonable para un veterinario que atiende prácticamente en la calle.

Ese mismo día llegó una compañía española, invitada por la Embajada, para actuar en el Festival Internacional de Danza y Percusión Abok i Ngoma. La compañía Mar Gómez han sido los invitados y nosotros un poco los anfitriones. No era una de nuestras visitas previstas pero se ha convertido en una más de ellas. La verdad es que ha sido muy especial recibirles aquí y compartir con ellos todo lo bueno y lo malo que tiene Camerún.

Xavi impartiendo el taller en el Instituto Goethe
También ellos han disfrutado de su primera experiencia en África, aunque una de las actuaciones será mejor olvidarla. Ayer se desquitaron por completo con un éxito total en el Centro Cultural François Villon con toda la sala llena y con la presencia del embajador. Ahora se marchan a Accra, Ghana, para continuar con su gira por el oeste africano.


Sin duda, ésta ha sido una de las mejores semanas de nuestra experiencia camerunesa. Hemos compartido muchos momentos con nuestros amigos (cenando patas de pollo en la calle o en sitios pijos):


y hemos descubierto la magia de los burkinabé:


¡Gracias Xavi! ¡Gracias Xaro! ¡Gracias Meli! ¡Gracias Nica!
¡nos habéis hecho muy felices! ¡Que tengáis mucha suerte!

viernes, 30 de abril de 2010

Abril en imágenes

Vuelven las lluvias
en el mercado
al escondite inglés
cada uno a lo suyo
Barcelona - Arsenal
una paellita para despedinos de Paco, Priscille y el director de orquesta
grabando el documental
el palacio presidencial

domingo, 25 de abril de 2010

Manualidades

Después de tanto tiempo aquí ya no me sorprendo de nada, ni siquiera de nuestras nuevas aficiones. Una de las principales son las manualidades.

Para quien no lo sepa, siempre he sido el manazas oficial. En el colegio ya suspendía pretecnología (¡esa gran asignatura!) y tenía que recurrir a la familia para aprobar.  El dibujo no era lo mío y lo de cortar cartulina mucho menos, ¿de verdad que se puede cortar en línea recta? Tampoco en casa fui muy dado a las chapuzas, ni electricidad ni nada que se le pareciera.
De un tiempo a esta parte la cosa ha cambiado y más aún desde que vivimos en Camerún. La verdad es que la iniciativa de Vanessa ayuda a ponernos manos a la obra con cualquier cosa. Empezamos haciendo las cortinas de toda la casa, arreglamos la lavadora, hemos cambiado varios grifos, pintado los armarios de la cocina y hemos terminado con todas las termitas de los muebles de la casa. También hemos hecho nuestros pinitos en la decoración de interiores, e incluso, somos "manitas a domicilio", especilizados en lavadoras y reparación de lámparas.

Sin lugar a dudas, lo que más éxito ha tenido es la "sección peluquería". Ya sabéis que a Vanessa le sale enseguida la vena peluquera familiar, de la que se ha aprovechado Amparo  con varias sesiones de corte y tinte. Ayer fue mi turno. El miedo a los peluqueros locales hizo que me atreviese a ponerme en sus manos (y en sus tijeras de cortar papel). La tarea no fue nada fácil debido a mi mata de pelo y a la falta de instrumental, pero el resultado es más que satisfactorio y de ese modo me he convertido en el anuncio andante de "Álex Peluqueros II. Camerún".

Podéis pedir cita a través del blog.

jueves, 22 de abril de 2010

No es fácil tener un gato racista

Aunque suene un poco raro creo que el gato, Micho, es racista. O más bien, lo ha sido. Durante nuestro viaje por el norte lo dejamos en casa de una amiga canadiense (¡gracias Annie!). Su tercera casa en menos de una semana y después de un viaje desde Limbe (4 horas de coche). Cuando lo trajimos de vuelta a casa estaba un poco nervioso (que se lo digan a Vanessa y sus arañazos) y con las visitas de Ghislain y Ulrich (dos amigos cameruneses) se puso como loco y tuvimos que encerrarlo en la terraza mientras se proyectaban las fotos del viaje. No sabemos de dónde vino esa locura, sobre todo teniendo en cuenta que es un gato camerunés.

También hay que decir que con el paso del tiempo se ha calmado y después de unas semanas la cosa ha mejorado. Ahora está más tranquilo y los últimos encuentros con negros no le han alterado tanto e incluso se ha dejado acariciar. Ya se ha acostumbrado a su nueva vida para tranquilidad de Fernando y Ana Lisa.

Ahora mismo está vigilando los mangos, única actividad que realiza si exceptuamos el comer y dormir.

sábado, 17 de abril de 2010

Continuación del viaje...

Tras la incorporación de Catalina y Alejo (Catalejo), continuamos nuestro periplo y fuimos a parar al parque nacional de la Benoué. No era la primera opción pero ante el aviso del colaborador de ciertos riesgos en la carretera hacia el parque nacional de la Bouba-Ndjida, decidimos cambiar la ruta.


El plan estaba claro: levantarnos al amanecer para poder ver algún  que otro animal y volver a salir al anochecer, cuando bajara el calor, para intentar ver alguno más. Así que nos despertamos a las 05:30 para salir con el guía-rastreador de la mañana. Ni nos habíamos quitado las legañas cuando aparecieron los primeros impalas antílopes y LA jirafa. Después de este inicio, nos esperanzamos con ver elefantes y leones. Pero ya nos habían advertido de que era muy complicado y que todo dependería de la suerte (de la chance). El frescor de la mañana ayudaba a no pensar que estábamos de nuevo metidos en el car pegados a los asientos de escay.


Tras el primer paseo, paramos en el río (la Benoué) para ver los hipopótamos. Allí estaban,  tan grandes y tan panchos, sumergidos en el agua. Aunque sólo nos enseñaban las cabezas, la sensación de verlos tan cerca nos impresionó. 


A su alrededor, acechaban los ojos de los cocodrilos y la "mancha". Esto sí que nos dejó boquiabiertos. Una especie de sombra en el agua que se movía casi imperceptiblemente. Se acercó hasta la orilla y el guía-rastreador dio un respingo que nos asustó a todos. Así es cómo las gastan los cocodrilos. De hecho, hubo un momento en que un impala bajó a beber al río y todos con ganas de sangre esperábamos que el cocodrilo lo atacara y ver en directo un documental de La2.


El resto de la mañana nos la pasamos dormitando en el campamento, soportando el calor  como mejor podíamos: tomando refrescos y descansando a la sombra de los kilómetros que llevábamos encima. Tras la comida y la siesta salimos de nuevo en busca de los elefantes. No tuvimos suerte y no los vimos, pero sí conseguimos ver jirafas corriendo-volando, que creo que es la imagen que nos llevamos todos. ¡Qué elegancia!


Terminamos el día en el bar del resort, bebiendo cervezas y comiendo sardinas. Compensamos así, de alguna manera, al gerente del hotel, que el día anterior se había enfadado por perder 4 habitaciones (ya que teníamos las tiendas) y como castigo nos encendió sólo dos horas la luz del generador. En ese momento no sabía que estaba ganando 11 sedientos bebedores.

El penúltimo día volvimos a N'Gaoundere a llevar a Ana al tren (habían llegado unos amigos suyos a Yaundé y no quería dejarlos mucho tiempo solos). Paramos por el camino en Mbe, pues el viernes hay mercado. Allí encontramos a las mujeres mbororo con sus calabazas llenas de leche y yogurt, con sus telas coloridas, sus escarificaciones, su maquillaje y sus joyas. (Esperamos impacientes un trabajo sobre ellas que tiene pendiente la antropóloga inocente Cristina Enguita).

mercado de Mbe
mujeres Mbororo vendiendo yogur en sus calabazas

En N'Gaoundere aprovechamos para acudir a la mezquita a ver el rezo de los viernes. Sorprende la diferencia entre los musulmanes árabes y los del África subsahariana. Un Islam inaccesible y opaco vivimos en Marruecos; abierto y colorido se nos presentó aquí. (Ya lo vieron en el Cinema Rif las fieles seguidoras de Alquibla en el capítulo "El Islam negro").


Nos comimos un pollo que nos supo a gloria después de tanta pasta y tantas latas, y emprendimos un viaje de dos horas y media por una pista, de verdad polvorienta, hasta Idol. Atravesamos muchos pueblos y algunos lagos, hasta llegar finalmente a nuestro destino, demasiado tarde, eso sí, para ver la famosa puesta de sol y con el culo roto después de tanto traqueteo. 

Nos recibió el hermano del Lamido, máximo responsable del pueblo, tanto político como religioso. Nos llevó a su casa, nos acomodó en los sillones, vinieron todos los notables a saludarnos y nos enseñó orgulloso fotos de otros blancos que habían pasado por ahí, mientras las mujeres en la cocina nos preparaban la cena. Nos sorprendió que ninguna viniese a saludarnos, pues en el resto de poblados eran siempre ellas las que nos recibían. Costumbres de la etnia peul. Así es Camerún: cada pueblo tiene su lengua y sus hábitos. Con más cansancio que hambre, comimos algo rápidamente y nos fuimos a dormir.

cena en casa del Lamido
una de las calles de Idol

A la mañana siguiente, al despertarnos ya nos tenían preparado en el salón de la casa el té  acompañado de todo lo que no nos habíamos cenado la noche anterior: arroz, carne en salsa, cuscús... Recobradas las fuerzas, nos acompañaron a dar un paseo por las calles del  pueblo, para que pudiésemos ver su plan urbanístico y sus construcciones. No salíamos de nuestro asombro, parecía el Eixample de Barcelona. El padre del Lamido había diseñado este pueblo con escuadra y cartabón: 40 metros cuadrados para que cada familia contruyese su casa y 10 metros entre finca y finca. Habían plantado todo tipo de árboles:  inmensos eucaliptos, mangos, granados... para dar sombra a aquellas casas de cuento, ejemplo de arquitectura tradicional. La mezcla de conceptos es increíble. Había merecido realmente la pena el viaje hasta allí.

Sin muchas ganas nos montamos una vez más, la última, en el car y nos pusimos rumbo a N'gaoundere para coger el tren de vuelta a casa. Todavía nos esperaban algunas sorpresas por el camino. La primera, y más agradable, fueron las cataratas de Tello, donde hicimos un descanso, nos refrescamos y admiramos aquel lugar único. 


Y la segunda, la provocó el chófer cuando no le dio la gana de pararse en un control de policía porque estaba cansado y quería llegar a casa. Vivimos así una persecución a la africana: a 10 km/hora, por una pista en mal estado. El policía en moto nos siguió un buen rato, anotó la matrícula y llamó a unos refuerzos que, por supuesto, nunca llegaron. Pero Amadou no se achantó en ningún momento, es más, sacó un cuchillo de la guantera por si las moscas. Nosotros mirábamos incrédulos todo lo que estaba pasando sin atrevernos a abrir la boca. En cuanto entramos en el pueblo al barrio del chófer, el policía se largó y ahí quedó la cosa. Nos reímos con ganas de aquella historia y llegamos a tiempo al tren.


La última aventura: el tren en segunda clase. Estábamos seguros de que iba a ser un viaje muuuuy largo y muuuy incómodo, pues nos habían hablado horrores de segunda clase. Sin embargo no fue para tanto. Quizás por el cansancio acumulado o quizás por la confianza y  buen rollo del grupo después de una semana juntos o quizás porque en el tren viajaba el Ministro de Comunicación. Probablemente fue una mezcla de todo. El cansancio nos hizo dormir bastante tiempo a pierna suelta y los ratos que estábamos despiertos nos íbamos riendo de las situaciones surrealistas del vagón y gracias al ministro el tren salió puntual y llegó antes de su hora a Yaundé. El espacio es reducido, el vagón está preparado para 88 personas sentadas y 45 de pie (45 que no aguantan 14 horas de pie, obviamente, y se sientan y tumban donde pueden). Todo fue muy gracioso: 10 blancos ocupando la mitad del vagón con mochilas, tiendas, sacos, comida, agua, regalos, calabazas, cajas y Joaquín durmiendo en el pasillo. Para los que viajamos en el vagón cafetería a la ida, segunda clase fue el paraíso.


Se terminó el viaje, probablemente el más extraño de nuestra vida. 
Nunca habíamos estado en lugares tan remotos.